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Prensa

Casamú en Revista Jardín: Campos & Chacras.
Mayo 2010
Texto y fotos: revista Jardin

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Frente de la monumental bordura, con lineas de verbenas híbridas, saponarias (saponaria officinalis), Agapantos (agapanthus africanus), euriops (euriops SP), margaritas (chrysanthemum maximum) y ruelia rosada (ruellia brittoniana) al frente, además de achiras y salvias mezcladas con gramíneas.

1| Un grupo de populus nivea y cupressus arizonica en pleno campo // 2| Cantero con pennisetum villosum de espigas blancas, sisyrinchium macrocephalum de floración amarilla y gaura lindheimeri de pequeñas flores blancas // 3| Una hilera de celtis tala bordeando un camino del campo

1| Cuarto de huéspedes y galponcito cubierto por ampelopsis (Parthenocissus tricuspidata). Un ejemplar de ligustrum sinensis ´variegata alba´ se unica en un extremo de la galeria. // 2| Cantero de herbáceas perennes en el cual se destaca un sedum spectabile en plena floración. // 3| Uno de los grandes canteros con interés primavero-estival. Se ven flores anaranjadas de los hemerocalis y las flores blancas de las saponarias, especies rústicas y de bajo mantenimiento. En el fondo se ven variados rosales híbridos de té. // 4| Casa principal rodeada de una añosa arboleda. // 5| "Estanque de las Ninfeas" rodeado de pennisetum villosum y rosales ´María Callas´. Al fondo, el estanque de los lotos.

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CASAMÚ, Zárate.
PAISAJISMO: CARLOS SACKMANN MURIEL | SUPERFICIE: 6 HA | AÑO DE EJECUCIÓN: DESDE 1997 | UBICACIÓN: PROVINCIA DE BUENOS AIRES

De todo mucho. La abundancia de especies y de ejemplares es ya una constante en el estilo de Carlos Sackmann – amateur pero con vocación por las plantas desde los 10 años–. La libertad de expresión como forma de recrear lo más acertadamente posible las situaciones naturales.
Casamú se encuentra en una zona ondulada, con suelos fértiles y profundos. El río Areco es uno de los límites del campo. Para crear un ambiente auténtico y lograr la atracción de fauna presente en las inmediaciones del río su hacedor dio cabida a muchas especies autóctonas.
El casco del campo tiene una superficie total de 6 hectáreas totalmente parquizadas. Allí se alojan las casas del personal, los galpones y la casa principal. Había pocos arboles existentes y estaban inmersos en una muy numerosa población de malezas, además de escombros y de basura. La primera acción fue limpiar y tratar de nivelar el terreno.
En la etapa inicial se plantaron todos los árboles, en una amplia variedad, para dar estructura al futuro jardín. Se ubicaron en grupos para dar lugar a importantes abras y poder ver el campo, que debido a los desniveles propios de la zona se generaron panorámicas para aprovechar. Al agruparlos se tuvieron en cuenta los tamaños finales y, sobre todo, los colores anuales y otoñales. Las especies más usadas fueron los álamos, cedros, casuarinas, araucarias, además de cupresus, cupresocyparis y juniperos de colores y formas variados, platanos, variedades de acer, fresnos y robles, liquidámbar, ginko y tilo. En una segunda etapa se incorporaron otras especies y también ornamentales de tamaño mediano, como lagerstroemias de todos los colores, variedad de laureles, laurentinos, entre tantas otras.
La idea rectora era ir formando macizos con los árboles más grandes al fondo, ubicar los medianos al medio para terminar con los más bajos al frente, pero siempre buscando que las formas y los colores dieran puntos de interés constantes a lo largo del año. El objetivo final al hacer estos macizos era dar marco a lo que luego serían amplios canteros.
Al mismo tiempo de la plantación se fue dando importancia al cesped, ya que Carlos concidera que es más del 60% de la impresión favorable que merece un jardín y la mayoría de su superficie. Con ayuda de un especialista en césped, se armó una verdadera carpete verde usando el pasto natural de la zona (Cynodon dactylon –gramilla rastrera o gramón–).
Luego de ocho años de la formación de los macizos y grupos arbóreos empezó la etapa del jardín propiamente dicho, con alrededor de 600 metros lineales por tres o cuatro de fondo de canteros de herbáceas y diversidad de gramíneas. Hay además cerca de 500 rosales. Desde principios de septiembre (prunus, laurentinos y magnolias) hasta comienzo de las heladas (rosales, salvias y aster) todos los canteros tienen un colorido fascinante y variado.
Hace tan sólo un año el dueño de casa comenzó con la creación de un estanque, y luego vinieron 5 más. El agua, primordial para dar la idea de un jardín completo. Y una excusa más para albergar colecciones de plantas y hacer de Casamú un verdadero lugar de fiesta.

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